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Líderes religiosos llaman a trascender las fronteras

Un llamado a la tolerancia y a la amistad religiosa. 

Es un gesto simbólico, que trasciende toda frontera, y llama a una expresión simple: amistad. 

Gracias, lo estaba esperando…

El Islam no es lo que “parece”… 

Necesitamos una nueva visión del Islam. Como en cualquier hábito de lo humano, están los que obran justamente, y los que no. La propaganda hace lo suyo. Demoniza su es necesario. Recuerdo cuando la guerra de Vietnam, no había seres más despreciables que los vietnamitas, y los comunistas… uf… Pero ahora sabemos que eso no fue ni es así como lo mostraron. 

Ahora cmpartamos una visión más sencilla y humana (no de película), acerca de esta religión.

Yihad

La palabra yihad forma parte de la raíz árabe y.h.d, que significa “esfuerzo“, y su sentido espiritual, es la realización de un esfuerzo “en la vía de Alláh”. Hay dos yihad, la menor y la mayor. La yihad menor hace referencia a la legítima defensa en caso de un ataque contra la comunidad. Ali ibn Abi Talib (la paz sea con él), dice:

“No ataquéis hasta que os ataquen puesto que vosotros seguís la verdad y tendréis una razón y una justificación sobre ellos que es la de no haber comenzado la agresión, esta es otra razón a favor de vuestra razón y derecho”.

Antes de cualquier expedición, el Mensajero de Allah (s.a.s.)  reunía a sus compañeros y les advertía de que “no mataran mujeres, niños, ancianos, monjes, a los que se rindiesen, ni que destruyeran o quemaran casas, cultivos o arrancaran árboles”.

Todos los principios de la yihad menor han sido vulnerados por los terroristas, cuyo fanatismo les ha cegado y que en lugar de servir a Allah, sirven al dinero, al poder y la corrupción.

La yihad mayor es una lucha interna de cada persona por purificarse frente a Allah. Los compañeros del Profeta de Allah, (sas), le preguntaron en cierta ocasión ¿cuál es el gran yihad?, y el Profeta de Allah, (sas), respondió: “la lucha contra el ego”.

Y también dijo el Mensajero de Allah (s.a.s.):

Lo que más hará entrar a la gente en el Jardín son la conciencia de Al-lâh y el buen carácter.

Umar ibn al-Jattáb (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Tu amor no debe llegar al punto de ser pretencioso y pueril, y tu odio no debe llegar al punto de la destrucción”.

Las guerras que se desarrollan en todo Oriente Medio, y que han producido atentados terroristas por todo el mundo, (Madrid, parís, Bruselas…) no se hacen por el Islam sino por el petróleo y el gas. El Islam es solo una excusa para destruir países y robarles sus riquezas. Quien se va a estas guerras no combate por la yihad sino por los intereses de compañías petroleras o empresas que se dedican a la venta y fabricación de armas.

El Mensajero de Allah (s.a.s.), dijo:

“El hombre combate por el botín; el hombre combate por la gloria; el hombre lucha por demostrar la superioridad de su temple; ¿quién es el que combate en el camino de Allah? El que combate para que sea exaltada su palabra, ése está en el camino de Allah” (Al-‘aïnî, 6557)

Todas estas guerras por el petróleo solo han traído la muerte y la destrucción sobre los musulmanes, han sembrado la islamofobia, el rechazo, la marginación y la discriminación de los musulmanes los países occidentales. Manipulan el islam y a los musulmanes, aquellos que les pretenden hacer responsables de los crímenes cometidos por los terroristas y también manipulan a los musulmanes aquellos que manipulan el islam para lavar la cabeza de jóvenes y convertirlos en terroristas. La islamofobia y el terrorismo van unidos de la mano, y el objetivo de ambos es destruir la paz social y la convivencia.

El islam enseña la paz, el respeto y la convivencia. Durante toda la historia del islam en oriente Medio, los cristianos no desaparecieron nunca de Siria, Egipto o Irak a diferencia de España o Italia, donde los musulmanes fueron expulsados.

En el Sagrado Corán Allah, nos dice:

“Los creyentes, los judíos, los cristianos, los sabeos, quienes creen en Dios y en el último día, y obren bien, esos tendrán su recompensa junto a su Señor, no tienen porque temer y no estarán tristes”. (Corán, Sura 2, aya 62).

Aquellas personas que dicen que el yihad es la Guerra Santa de los musulmanes, mienten o tienen falta de conocimiento. El Sheij M. Husain en su texto “Algo sobre el Islam y Occidente” relata:

“…no fue el Islam quien generó guerras contra Occidente ni dominó tiránicamente a ningún país occidental, ni creo ningún arma del tipo de las que llenan los arsenales de las grandes potencias opresoras, ni propagó ninguna ideología belicista todo lo cual es común en Occidente”.

Artículo completo

El Islam no aprueba al terrorismo.

Muchas veces se asocia el Islam con el terrorismo, al punto de generar miedo a los musulmanes y a los árabes. Esto sociológicamente tiene tal relevancia, que se ha creado un término para definir está sensación social como «Islamofobia».
En este último tiempo, la división que se  cultiva cada día entre Occidente y Medio Oriente, lleva al miedo irracional de unos por otros (porque el miedo es mutuo, en Medio Oriente temen a los occidentales). No es un hecho la división, se forja con el hierro de la ignorancia y la mezquindad de aquellos que no saben tolerar la otredad y menos convivir con ella.

Se preguntarán por qué me interesa este tema, el Islam, musulmanes, etc. Principalmente es porque no veo ropas o creencias, sino humanos; y porque
allí dónde hay miedo y dolor, tenemos que entrar. No podemos dejar que el odio y la ignorancia nos ciegue más y más. Si algo anda mal, tenemos la obligación de entenderlo para poder resolver ese problema. Todo conflicto requiere atención, y si hay unos tira-bombas haciendo de las suyas, llamándose así mismos, musulmanes, yihadistas, o lo que sea, hay que entrar ahí, investigar. Qué significa ser musulmán, qué es el Islam, la yihad?

Desconocer nuestra tarea, es desconocer el problema, desconocer el problema implica no resolverlo, no resolverlo sólo lo hace más grande.

Comparto a continuación un artículo que habla sobre qué es ser musulmán, el Islam y la yihad. Aclara que nada que tenga que ver con el terrorismo, tiene que ver con el Islam.
Es importante salvar esta brecha, ya que genera un odio y un miedo que sólo ensancha la distancia, y no podemos resolver este problema separados. Sólo si entendemos y nos unimos podemos salir del terror de este tiempo. El mal uso de los términos, implica también la condición de ignorancia e incluso las intenciones de ciertos grupos sociales.

Aquí les dejo la transcripción, muy positiva y clara sobre este tema:

Apuntes sobre el radicalismo.

Los grupos terroristas no son radicales islamistas, sino desviados que se han salido del islam
Autor: Ángel Álvarez Hernández 

Hay un debate abierto sobre la necesidad de modernizar el islam y condenar las posturas radicales. La palabra radical proviene del sustantivo latino radix, radicis cuyo significado es raíz, y el sufijo-al (que hace relación a pertenencia). Ser radical es por tanto querer regresar al islam en sus orígenes. Volver a la raíz desde la que nace el islam. Los grupos terroristas no son radicales islamistas, sino desviados que se han salido del islam. La utilización del término radical, para referirse a estos grupos es un error. Ningún de sus crímenes está avalado por el islam.

Cuando se habla de fundamentalistas musulmanes refiriéndose a grupos que hacen una interpretación literalista del Coran o la Sharia, se vuelve a caer en el mismo error.

El fundamentalismo debería ser entendido como un regreso a los fundamentos del islam, a aquellos sobre lo que se funda el islam, y lo sostiene. A lo primordial y esencial. El verbo “fundamentar”, viene de la palabra latina “fundus”, que significa “base, fondo o finca” y el sufijo “mentun“, que hace referencia a “instrumento, medio o resultado”.

Deberíamos entender que los principios más sólidos del islam son lo que constituyen su fundamento. De nuevo la utilización de la palabra fundamentalismo para referirse a aquellas personas que hacen una lectura literalista del Sagrado Corán es un error.

Ser radical y fundamentalista debería ser entendido como el regreso a los orígenes del islam y sus fundamentos mas sólidos, y no como formar parte de grupos desviados e interpretaciones literalitas que en la mayoría de los casos son erróneas y avergüenzan a los musulmanes.

Cuando se habla de reformar el islam, en muchos casos se hace hincapié en el abandono de las escuelas jurídicas o en los hadices o dichos del profeta (sas) que resultan más conflictivos. En ocasiones los reformistas caen en el error de crear un islam a la carta, conforme a sus necesidades e intereses, con interpretaciones alegóricas o rechazando aquellas partes que no encajan en su esquema.

Umm Abdul-lah ‘Aishah (ra) cuenta que el Mensajero de Alláh (s.a.s.) dijo: «Quien innova en esté nuestro asunto algo ajeno al mismo será rechazado.» Bujari y Muslim.

La verdadera reforma, no hay que hacerla en los textos coránicos o lashariah, sino en los propios musulmanes, que no ponen en práctica el mensaje de Allah, y no lo llevan a su vida diaria. Antes de intentar reformar el islam, deberíamos reformar nuestras vidas, regresar a sus fundamentos y ser fiel a su raíz, que su radicalidad.

Abu’Abd-ur-Rahman, ‘Abdul-lah (Ra), hijo de ‘Umar Ibn al-Jattab (ra), cuenta que el Mensajero de Alláh (s.a.s.) dijo: «El Islam ha sido edificado sobre cinco pilares que no hay más Verdad que Alláh y que Muhammad es el mensajero de Alláh, observar el Salat, pagar el Zakat, peregrinar a la Casa y ayunar en el mes de Ramadán.» Bujari y Muslim.

En cada momento de nuestras vidas deberíamos preguntarnos ¿Qué quiere Allah de mi? ¿Qué haría el profeta de Allah (swas) en mi lugar y que me aconsejaria?.

Abu Ruqayyah Tammim Ibn Aus ad Dariy  (Ra), relató  que el Profeta (s.a.s.), dijo:
«La religión es lealtad, y nosotros dijimos¿a quién?  y el Profeta (s.a.s.), dijo: “A Alláh, a su libro, a su Mensajero, a los líderes de los musulmanes y a su gente.» Muslim.

Ser radical y fundamentalista supone aceptar el islam e intentar practicarlo en todos los ámbitos de la vida. Cuando estas con tus hijos, con tu familia, con tu esposa. En tu trabajo, en la calle, con tus vecinos. Ser musulmán es ante todo aceptar el sometimiento a Allah, y solo a Allah, no a la sociedad de consumo, a los vicios, a las dependencias emocionales y a nuestro propio ego. Para nacer al islam es necesario morir a nosotros mismos.

Abu Hafs ‘Umar Ibn Al-Jattab (ra) oyó decir al Mensajero de Alláh (s.a.s.):
«Ciertamente las buenas obras dependen de las intenciones, y cada hombre tendrá según su intención; así, aquel cuya emigración fue por Alláh  y su Mensajero, su emigración fue por Alláh y su Mensajero, y aquel cuya emigración fue por conseguir algún beneficio mundanal o por tomar alguna mujer en matrimonio, su emigración fué para aquello por lo que emigró.»  Bujari y Muslim.

Yihadista no es quien coloca bombas, mata inocentes y grita el nombre de Allah como un loco poseído por el demonio. Los yihadistas no violan mujeres, no matan niñas, no secuestran inocentes, no van matando y roban y comportándose como salvajes, que suben sus videos a internet, para exterder el odio y el rechazo al islam. Esa gente no son yihadistas, son terroristas. El Sagrado Coran dice:

“Combatid en el camino de Dios a quienes os combaten, pero no seáis los agresores. Dios no ama a los agresores”. (Corán, Sura 2, aya186).

Dijo el Mensajero de Alláh (s.a.s.): “Una persona fuerte no es aquélla que tira al suelo a su adversario. Una persona fuerte es la persona que sabe contenerse cuando está encolerizada.”

Aquellas personas que dicen que el yihades la Guerra Santa de los musulmanes, mienten o tienen falta de conocimiento. El Sheij M. Husain en su texto “Algo sobre el Islam y Occidente” relata:

“…no fue el Islam quien generó guerras contra Occidente ni dominó tiránicamente a ningún país occidental, ni creo ningún arma del tipo de las que llenan los arsenales de las grandes potencias opresoras, ni propagó ninguna ideología belicista todo lo cual es común en Occidente”.

La palabra yihad forma parte de la raíz árabe y.h.d, que significa “esfuerzo“, y su sentido espiritual, es la realización de un esfuerzo “en la vía de Alláh”. Hay dosyihad, la menor y la mayor. La yihadmenor hace referencia a la legítima defensa en caso de un ataque contra la comunidad. Ali ibn Abi Talib (la paz sea con él), dice:

“No ataquéis hasta que os ataquen puesto que vosotros seguís la verdad y tendréis una razón y una justificación sobre ellos que es la de no haber comenzado la agresión, esta es otra razón a favor de vuestra razón y derecho”.

Antes de cualquier expedición, el Mensajero de Allah (s.a.s.)  reunía a sus compañeros y les advertía de que “no mataran mujeres, niños, ancianos, monjes, a los que se rindiesen, ni que destruyeran o quemaran casas, cultivos o arrancaran árboles”.

Todos los principios de la yihad menor han sido vulnerados por los terroristas, cuyo fanatismo les ha cegado y que en lugar de servir a Allah, sirven al dinero, al poder y la corrupción.

La yihad mayor es una lucha interna de cada persona por purificarse frente a Allah. Los compañeros del Profeta de Allah, (sas), le preguntaron en cierta ocasión ¿cuál es el gran yihad?, y el Profeta de Allah, (sas), respondió: “la lucha contra el ego”.

Abu Hurairah (Ra) relató que el Mensajero de Alláh (s.a.s.), contó:

«Quien crea en Alláh y en el día final, que hable el bien o que se calle. Y quien crea en Alláh y en el día final, que sea generoso con su vecino. Y quien crea en Alláh y en el día final, que sea generoso con su huésped.» Bujari y Muslim.

Y también dijo el Mensajero de Allah (s.a.s.):

Lo que más hará entrar a la gente en el Jardín son la conciencia de Al-lâh y el buen carácter.

Umar ibn al-Jattáb (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Tu amor no debe llegar al punto de ser pretencioso y pueril, y tu odio no debe llegar al punto de la destrucción”.

Las guerras que se desarrollan en todo Oriente Medio, y que han producido atentados terroristas por todo el mundo, (Madrid, parís, Bruselas…) no se hacen por el islam sino por el petróleo y el gas. El islam es solo una excusa para destruir países y robarles sus riquezas. Quien se va a estas guerras no combate por elyihad sino por los intereses de compañías petroleras o empresas que se dedican a la venta y fabricación de armas.

El Mensajero de Allah (s.a.s.), dijo:

“El hombre combate por el botín; el hombre combate por la gloria; el hombre lucha por demostrar la superioridad de su temple; ¿quién es el que combate en el camino de Allah? El que combate para que sea exaltada su palabra, ése está en el camino de Allah” (Al-‘aïnî, 6557)

Todas estas guerras por el petróleo solo han traído la muerte y la destrucción sobre los musulmanes, han sembrado la islamofobia, el rechazo, la marginación y la discriminación de los musulmanes los países occidentales. Manipulan el islam y a los musulmanes, aquellos que les pretenden hacer responsables de los crímenes cometidos por los terroristas y también manipulan a los musulmanes aquellos que manipulan el islam para lavar la cabeza de jóvenes y convertirlos en terroristas. La islamofobia y el terrorismo van unidos de la mano, y el objetivo de ambos es destruir la paz social y la convivencia.

El islam enseña la paz, el respeto y la convivencia. Durante toda la historia del islam en oriente Medio, los cristianos no desaparecieron nunca de Siria, Egipto o Irak a diferencia de España o Italia, donde los musulmanes fueron expulsados.

En el Sagrado Corán Allah, nos dice:

“Los creyentes, los judíos, los cristianos, los sabeos, quienes creen en Dios y en el último día, y obren bien, esos tendrán su recompensa junto a su Señor, no tienen porque temer y no estarán tristes”. (Corán, Sura 2, aya 62).

En otro versículo del Corán, Allah, dice:

“Encontraréis que los mejores amigos de los creyentes son quienes dicen somos cristianos porque hay entre ellos religiosos y monjes que son humildes”.

A muchas personas le asombran las grandes Mezquitas y el derroche delujo de los emires y jeques del Golfo Pérsico, pero eso no es islam. Dijo el Mensajero de Alláh (s.a.s.):

“Realmente Allah no mira ni vuestro cuerpo ni vuestra imagen sino que mira vuestros corazones”.

No se puede vivir el islam sin humildad. Dijo el Mensajero de Allah (s.a.s.):

“Quien orienta hacia lo bueno es como quien lo realiza.”

Y también cuenta que dijo el Mensajero de Allah (s.a.s.):

“El creyente es para otro como una construcción en la que unas partes sujetan a las otras”. (Y dijo esto entrelazando sus dedos).

El islam no es la gente intolerante que mira con desprecio a los demás, que culpa a otros de sus problemas, que vive dominada por la envidia y el odio. El islam es la verdad, la belleza, la bondad, el amor, la lucha por la justicia y el bien, la sumisión a Allah, la verdadera libertad y la vida.

Fuente

El Islam en Sudáfrica

No sé si decir que es “gracias a” o “a pesar de” la separación forzosa y rigurosísima de razas y, consiguientemente de credos, durante los cuarenta años del Apartheid en Sudáfrica, las relaciones entre los grupos religiosos más importantes son dignos de admiración.

El apartheid en Sudáfrica y la consiguiente separación de razas, en muchos casos, llevó también consigo la separación de religiones. Mientras que los blancos podían vivir donde quisieran, de acuerdo con su situación económica, los negros estaban reducidos a sus zonas rurales y debían tener permiso oficial para trabajar para los blancos en las ciudades. Se crearon ciudades “artificiales” satélites, conocidas como townships(poblaciones) que abastecían de mano de obra al blanco. La más famosa es “Soweto”, (South Western Township) al lado de Johannesburgo, “ The city with the heart of Gold” (La ciudad con el corazón de oro) por estar exactamente encima de las minas de oro que trabajaban y siguen trabajando manos negras en condiciones que dejan mucho que desear. Ya en los años ‘70 , Soweto contaba con más de un millón de habitantes. 

En todas las “poblaciones” establecidas por el país, las poblaciones negras en su mayoría cristianas y musulmanas estaban mezcladas y convivían sin ningún problema. Los “Indios”, (musulmanes e hindúes) tenían también adjudicadas ciertas zonas residenciales, en las cercanías de Johannesburgo, y de Pretoria. Desgraciadamente, al igual que ocurría con los negros, la población crecía pero el espacio adjudicado permanecía estático, forzando a vivir a dos o más familias en la misma casa. 

Los Indios, comerciantes natos, habían conseguido atraer a la clientela de todos los colores a sus numerosos negocios al por mayor y al detalle de ropa y de tejidos principalmente. Mientras que los otros negociantes y fabricantes, judíos, Afrikáners, ingleses, Griegos, Portugueses, etc., podían disfrutar de la acumulación de capital viviendo en las zonas residenciales mejores, los Indios, con las mismas posibilidades financieras, no podían escoger. A raíz del desmantelamiento del Apartheid en 1994, desaparecieron las barreras demográficas y se pudo escoger donde vivir. En un abrir y cerrar de ojos, los vecindarios cambiaron, pero no radicalmente. Lo que ha ocurrido ha sido que “nuestras zonas” residenciales como se oye decir a algunos blancos, han sido salpicadas con gotitas de color y de religiones diferentes.

Al poder elegir, los musulmanes han comprado o edificado casas (torres) en zonas donde solamente existían iglesias cristianas o sinagogas. A medida que el número de familias musulmanas aumentaba, se han ido construyendo mezquitas, lógicamente. En los centros comerciales de lujo como son Sandton City, Rosebank y Hyde Park, se pueden ver familias musulmanas, hindúes y negras. Son pocas, pero añaden un color y un ambiente que antes no existía, pero que en realidad no refleja la verdadera composición étnica del país. El blanco sigue siendo el bastión de la macroeconomía y su supremacía es obvia. 

Un aspecto interesante en esta mezcla de etnias y de religiones es la facilidad con la que se convive. Poniendo aparte las ideas políticas individuales, los confrontaciones entre judíos y palestinos, por ejemplo, no han afectado las relaciones entre judíos y musulmanes en nuestras universidades, focos del intelectualismo universal, que aparte del trabajo, era el único lugar donde se mezclaban personas de diferentes religiones. En las afueras de la ciudad de Johannesburgo, en sus zonas residenciales, aunque todas hasta ahora de habitantes blancos, se encontraban ciertas concentraciones de Griegos, o Portugueses, o Judíos o Italianos, etc. etc., pero siempreminorías comparadas con los blancos de orígenes mixtos. Hoy en día es bastante común ver alminares en la distancia al viajar por las ciudades. Donde yo vivo, que era una zona preferida de los judíos, aunque están rodeados de múltiples iglesias cristianas, incluyendo católicas, hay ahora una mezquita cinco calles más allá de una sinagoga que fue construida hace algo más de cien años. Los pequeños comercios existentes están mezclados: la carnicería halal al lado de la kosher, al igual que las panaderías y los de comidas rápidas. Lógicamente, lo que más abundan son los supermercados para el resto de la población donde, por cierto, también se venden productos de consumo general certificados “kosher” y “halal”. 

Las instituciones cristianas con mayor arraigo derivan de la colonia europea establecida en El Cabo en 1910. Cerca del 80% de lossudafricanos son cristianos, siendo la mayoría protestantes. Más de 8 millones son miembros de iglesias independientes las cuales cuentan con al menos 4.000 congregaciones. La denominación general es que abrazan creencias africanas tradicionales mezcladas con creencias protestantes. La otra denominación grande es la denominación protestante en la iglesia Reformada Holandesa que llegó a Sudáfrica en el siglo XVII y que tiene cerca de 4 millones de miembros en diferentes ramas.

El hinduismo fue presentado por los funcionarios transferidos del subcontinente indio, mientras que el islam fue incorporado a través de Cape Malay por los esclavos de los colonos neerlandeses. Por su parte la comunidad musulmana cuenta en Sudáfrica con unos 400.000 habitantes, y continua creciendo, especialmente entre los sudafricanos negros.

La mayoría de los musulmanes son de ascendencia india y la mayoría vive en Durban, Natal y en Johannesburgo y Cape Town y siguen contribuyendo a la prosperidad del país con su dedicación al trabajo y sus valores morales muy bien definidos. El racismo existe en Sudáfrica, pero por suerte, la tolerancia religiosa impera y a ningún nivel interfiere con la política regional o nacional.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/participacion/20160403/40851810992/el-islam-en-sudafrica.html

Charlas con Sheij Mohammad Abdullah: Meterse en la mezquindad

عوذُ بِٱللَّهِ مِنَ ٱلشَّيۡطَٰنِ ٱلرَّجِيمِ
بِسْمِ اللهِ الرَّحْمنِ الرَّحِيمِ

Tras ellos, mandamos a Nuestros otros enviados, así como Jesús, hijo de María, a quien dimos el Evangelio. Pusimos en los corazones de quienes le siguieron mansedumbre, misericordia y monacato. Este último fue instaurado por ellos -no se lo prescribimos Nosotros- sólo por deseo de satisfacer a Allah, pero no lo observaron como debían. Remuneramos a quienes de ellos creyeron, pero muchos de ellos fueron unos perversos.” (Corán 57:27)

¿Qué es la senda sufí?  ¿Esconderse del mundo en una cueva, en las montañas?  ¿Cómo vamos a conquistar el ego si no lo enfrentamos?  ¿Dónde está el ego?  El ego nos rodea, está en todas partes, tanto visible como invisible.  El nafs, el ser bajo o ser terrenal que creó al ego, reside dentro de todos nosotros guiándonos sutilmente, secretamente dirigiéndonos por malos caminos.  No sabemos qué está pasando hasta que el nafs/ego está provocado y entonces vemos sus travesuras.

El Sufismo verdadero no es un camino pasivo, es un camino de acción, de personas con coraje, dispuestas de meterse en la vida, en toda esa mezquindad, resistirla y salir limpio.  Como levantamos pesas para fortalecer los músculos del brazo, de los abdominales, de las piernas también tenemos que fortalecer los músculos espirituales.  Cómo los músculos físicos se fortalecen con resistencia, peso, también necesitamos resistencia, choques, para hacer más fuertes los músculos espirituales.  Conquistar las emociones negativas como el enojo, miedo, envidia, codicia, etc. requiere que estén encendidas – las emociones negativas están allí dentro pero casi latentes actuando secretamente, la vida las provoca y el sufí lucha para resistirlas.

La gran lucha es ver a Dios en un mundo ensuciado por los egos del ser humano – pero allí está, bajo la superficie, está Dios.  Entender eso y trabajar para experimentar eso es el camino que conduce al “reino de Dios”.  Seguir las instrucciones de los profetas parece más allá de las posibilidades de una persona común y corriente (nosotros) pero esa es la única manera de cumplir con nuestra misión en la tierra, nuestro único propósito para estar aquí.  Eso no se hace escondido en un monasterio o en un bonito retiro en las montañas.

El Sufismo es la senda de amor.  ¿Qué significa eso?  El amor es una frecuencia a través de la que Dios se comunica.  Tenemos que sintonizamos con esa frecuencia.  Hacer la  conexión es cuando empezamos a entender lo que está pasando en este mundo de locuras y contradicciones.

Para hacer la conexión tenemos que quitar lo que la bloquea.  Nosotros somos la barrera que bloquea la conexión con Dios.  Tenemos que quitarnos del camino.  ¿Sabes quién eres y quién no eres?  La forma de conocernos es por conocer al nafs/ego.  La vida es el camino.  Cuando el ego está excitado por los intercambios de la vida, los sucesos, problemas, tentaciones, etc. el ego revela su cara y, si estamos alertas, esperando su apariencia, allí está nuestra oportunidad de luchar y conquistar.  Sólo en la guerra aparece el enemigo.  “Conócete a ti mismo y conocerás a Dios”.

Salam.

Fuente: http://www.webislam.com/articulos/109619-charlas_con_sheij_mohammad_abdullah_meterse_en_la_mezquindad.html

99 preguntas básicas sobre el Islam

Ante las incesantes afirmaciones que tergiversan y demonizan al Islam, vuelvo a compartir un post antiguo, que trae información más limpia sobre lo que nos preocupa del Islam.

Como hay buenos y malos cristianos, hay buenos y malos musulmanes, pero diferenciar la propuesta filosófica y religiosa de los que la practican, es fundamental. Desde ese punto de vista el Islam está en el mismo nivel que otras prácticas religiosas. No hay ninguna que no haya violado sus propios preceptos, pero todas en última instancia, llaman a la superación.

 99 preguntas básicas sobre el Islam.

Escrito en el 1258 pero…

Inscripción que puede leerse hoy en día en el Hall del edificio de Naciones Unidas en Nueva York:

“Los hijos de Adán asemejan a los miembros de un solo cuerpo. 
Todos ellos comparten la misma esencia en la creación. 
Cuando uno de los miembros siente dolor los otros miembros no encuentran descanso. 
¡Oh tú que no sientes el sufrimiento de la humanidad, 
no mereces que te llamen ser humano!

 
Pertenece al Gulestán, El jardín de rosas, 1258; de Saaidi de Shiraz (Musharrif al-Dīn ibn Muṣlih al-Dīn) 1213 -1291) 

La fuente de las mujeres (película)

Hermosa, sencilla y esclarecedora película sobre el islam, la cultura y la mujer. En esta narración, no solo se puede ver la cotidianidad, también se ve como la cultura se mezcla con la religión (y se escuda en ella, tergiversándola). A pesar de que tiene momentos no traducidos (canciones), el hilo de la película no se pierde.

La fuente de las mujeres

Sinopsis:

La película La fuente de las mujeres se refiere a un suceso verídico ocurrido en 2001 en Kirca, provincia sureña de Turquía, en el que a la tradicional discriminación femenina, se sumó el hecho de ocurrir en una comunidad árabe.

A pesar de las túnicas, las reglas absurdas y la opresión que viven las mujeres en su aldea, la protagonista de la película, Leila, decide un día enarbolar la bandera de la dignidad y logra que sus vecinas la apoyen en la insospechada “huelga del amor”.

Todas prometen cerrar las piernas al acoso de sus maridos, hasta que ellos no las liberen de su posición de esclavas, en particular por tener que traer agua desde el río en pesados baldes y a riesgo de accidentes, mientras los hombres juegan y beben con desparpajo y prepotencia, con el supuesto aval del Corán.

El grito de las mujeres de Kirca, en Turquía, llegó hasta el Parlamento Republicano del Pueblo (CHP), implicó álgidas discusiones políticas a nivel nacional, y si bien no cambió mucho la actitud de los hombres, al menos les solucionó de momento el problema del agua potable. Y tal vez su mayor logro, se convirtió en un filme de trascendencia internacional, gracias al empeño del cineasta Radu Mihaileanu.

La fuente de las mujeres es una película profunda, sensitiva, divertida y hermosa. Al recoger este episodio pequeño de una cultura lejana, le ofrece a Occidente una visión estremecedora del valor de la dignidad femenina. Leilas hay muchas en pueblos perdidos del mundo, luchando por hallar una posición de mayor honor para su acosado género.

Reivindica además, el papel de algunos hombres que en lugar de corear la discriminación, se convierten al bando femenino, para acompañar la lucha de las mujeres. Es el caso del encantador personaje de Sami (Saleh Bakri), esposo y ferviente seguidor de Leila y su revolucionaria huelga… ¡definitivamente un hombre de película!

Vale anotar, que a pesar del dramatismo de su esencia narrativa, la cinta se soporta en espléndidos cuadros de danza árabe, que llenan de alegría y color la vívida denuncia, el manifiesto feminista, rabioso pero relajado, como si todo en la vida, hasta esta rabiosa y desigual lucha social… fuera una fiesta.

Ciudad de Fez, Marruecos (parte 3)