En tercer lugar, en la cola de las estadísticas internacionales, emergieron (o mejor, fueron sumergidos) una serie de países a los que resultaba difícil describir incluso con el eufemismo de «en vías de desarrollo», ya que su pobreza y su atraso cada vez mayores resultaban patentes. Alguien tuvo la delicadeza de crear un subgrupo de países de renta baja en vías de desarrollo para clasificar a los tres mil millones de seres humanos cuyo PNB per capita (de haberlo percibido) habría alcanzado un promedio de 330 dólares en 1989, distinguiéndolos de los quinientos millones de habitantes más afortunados de países menos pobres, como la República Dominicana, Ecuador y Guatemala, cuyo PNB medio era unas tres veces más alto, y de los privilegiados del siguiente grupo (Brasil, Malaysia, México y similares) con un promedio ocho veces mayor. Los aproximadamente ochocientos millones del grupo más próspero disfrutaban en teoría de un PNB por persona de 18.280 dólares, o sea, cincuenta y cinco veces más que las tres quintas partes de la humanidad (World Bank Atlas, 1990, p. 10).

Eric Hobsbawm. La historia del siglo XX

Anuncios