“Olvida que has nacido hindú y tampoco adoptes todas las costumbres de los americanos. Toma lo mejor de ambos. Sé tú mismo, tu verdadero ser, un hijo de Dios. Busca e incorpora a tu ser las mejores cualidades de todos tus hermanos, diseminados en todos los lugares de la Tierra en las diversas razas.”

Sri Yukteswar a Paramahansa Yogananda, en Autobiografía de un Yogui.

Qué más se le puede pedir a un ser humano? Muchos andan en busca de bienes materiales, compiten por atributos y cualidades, en un intento vano por destacar. Mas, hay quienes ven más allá y elevan la condición humana a lo más alto.

Por encima de las nacionalidades, las creencias, las religiones y las condiciones sociales, los sabios se muestran como un bálsamo para toda la conciencia humana. A veces como artistas, otras como científicos, filosofos o maestros espirituales (o como todas ellas), estos nos trasladan por encima de nuestros propios límites autoimpuestos.

No ven intereses propios, pues no entienden de cosas tan insignificantes.

Cuán sencillo puede ser un pensamiento, y a la vez completo. Propiciando la hermandad, la superación espiritual, la reafirmación de un entendimiento personal de la divinidad, que a su vez, incluye a todos, dejando de lado la vanagloria, la competencia y la oposición de ideas, que a veces nos distraen tanto… 

Este es un breve y humilde agradecimiento, por su simpleza y profundidad, la cual nos regalan invariablemente, siendo lo que son (e invitando con su ejemplo a ser auténticos, libres).

Muchos son, de varios lugares en el tiempo y en el espacio. 

Gracias a todos. 

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