Qué poder, qué transformación monstruosa ha convertido al dinero en un agente de escasez, y qué hay detrás del oscuro poder financiero? En 2011 un joven escritor, humanista y ecléctico, escribió Sacred Economics oSacroeconomía; en su libro, el estadounidense Charles Einseinstein asegura que la sangría de la crisis económica actual es una vieja herida que proviene precisamente de Norteamérica, y del llamado ‘New Deal’ de los años 30: “Yo no defiendo la abolición del dinero, porque ese no es el problema, sino las cualidades que hoy le atribuimos. ¿Cómo sería el mundo si el dinero estuviera respaldado por riquezas como el agua limpia, el aire sin contaminar, los ecosistemas saludables y el acervo cultural? […] el sistema económico está muriendo y matándonos porque hemos convertido al dinero en un dios, y hemos desacralizado la vida de este planeta […] pero hemos llegado a un punto en que es urgente y necesario hacer nuevos acuerdos sociales y resignificar el poder del dinero”

El sistema financiero actual es un universo secreto. Un orden en sí mismo. Una comunidad cerrada, que es casi como una secta. Existe esta “divinidad” y tu trabajo se convierte en un sacrificio personal a este Dios […] y ¿qué obtienes a cambio? Sí, dinero, pero el dinero en sí no es lo importante, sino lo que el dinero representa: reconocimiento, afecto. Incluso amor. Y este es el gran secreto del dinero de hoy: los valores que a él asociamos. Ya no se trata de la cantidad, porque hoy en día, el dinero es como el amor: nunca tienes suficiente. Quienes trabajan ahí dentro, sean jóvenes o viejos, suelen ser personalidades muy débiles, muy necesitadas de afecto, con serias carencias de autoestima. Pero no es como lo cuentan los medios, no es que haya un grupo oscuro dando órdenes y queriendo conquistar el mundo, más bien es como un espíritu que lo impregna todo. El sistema es recreado por las personas que, movidas por ese Dios del que hablo, buscan lo mismo: más y más beneficios sin importar el costo: tú entregas veintiocho millones, y obligas al Estado a devolver cien millones. Así funciona. Y tienes el poder de llamar a Grecia y decirles: o nos entregan el dinero, o irán a la bancarrota.

Rainer Voss mira directamente a la cámara que lo sigue mientras hace estas afirmaciones, que en realidad son más bien confesiones: una forma de liberarse del peso que carga por haber trabajado en las entrañas mismas del monstruo que describe. Durante veinte años, Rainer Voss ganó millones e hizo ganar millones, y probablemente también hizo que, durante el tiempo que se desempeñó como alto ejecutivo financiero, otros lo perdieran todo. Pero un buen día, Voss renunció a su cargo por voluntad propia; fue en 2008, justo en los albores de la actual crisis económica; pasó luego varios años recuperándose social y psicológicamente hasta que contó todo lo que sabía al también alemán Marc Bauder, quien dirigió el documental Der Banquer: Master of the Universe, Traducido como Confesiones de un banquero, estrenado mundialmente en 2013.

Hace apenas unos ciento cincuenta años, la política y la misma economía estaban condicionadas por la religión. Pero entre el siglo XX y el siglo XXI la sociedad cambió: el ser humano empezó a ser menos importante, y todo se volvió más apresurado, más agresivo, más competitivo. Hoy la nueva religión es el dinero […] pero no solo en el mundo financiero, tanto dentro como fuera todo se ha vuelto tan complejo que es difícil reconocer la relación entre nuestras acciones y sus efectos. La separación se ha acrecentado, y esta es la trampa, porque cuando alguien no es consciente de la relación “causa–efecto” de sus propias acciones la responsabilidad se vuelve una palabra vacía. Hoy los políticos han perdido poder e intentan hacer que la democracia actual encaje con los caprichos del mercado, y no al revés […] No hay tal cosa como una conflagración para dominar al mundo y esclavizarlo, pero es más fácil pensar eso, más fácil achacarle a alguien el problema del mundo, porque esas teorías nos quitan responsabilidad […] No, el problema del mundo recae sobre nosotros: somos nosotros los que hacemos y alimentamos el sistema monetario que tenemos hoy […] pero si no hacemos algo, si no implementamos un cambio, las consecuencias sociopolíticas de la crisis financiera pueden ser terribles: los ultra derechistas, los ultraconservadores crecerán, pero también crecerán las posiciones “ultra–anti–todo”. Esto es lo que me preocupa. No las pérdidas monetarias. Sino la pregunta que todos deberíamos hacernos: ¿Qué pasa hoy con la humanidad?

El ex banquero Rainer Voss es el único y solitario protagonista de este filme documental que registra las confesiones del personaje mientras la cámara lo sigue por el interior de un enorme edificio vacío situado en la zona financiera de Frankfurt. Un edificio que es en sí mismo una interesante metáfora: es enorme, pero está vacío, tal como nuestra economía actual. Desde su interior puede observarse a lo lejos a la ciudadanía, pero sin mezclarse con ella, tal como actúa hoy nuestro sistema financiero. El edificio está recubierto de ventanas con cristales de espejo, metáfora de una transparencia unilateral, porque los de adentro observan y los de afuera ignoran. Pero, a fin de cuentas, la gente que no pertenece a ese recinto sí puede ver su imagen en esos gigantescos espejos, que son, después de todo, el reflejo de la sociedad que está afuera.

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