Después de dar una mirada a la convulsa realidad interna de EEUU, pasamos a la desdichada interna de la URSS. Un país que no ha visto una paz duradera desde principios de siglo. La caída del zarismo, el levantamiento civil posterior y el triunfo comunista. Las guerras mundiales y ahora, la guerra fría. Todas condiciones anormales para el desarrollo. Es así, que frente a esto, el totalitarismo se afianzó entre los comunistas temerosos de un descontrol total, que por otro lado, era factible. La conciencia de imperio y los zarpasos a los países satélite. Un idealismo que la realidad opaca. Así se presenta este nuevo capítulo en la historia.

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