Cuando Hitler estaba en campaña y mucho antes de saber lo que era capaz de hacer, hizo y dijo muchas cosas que aseguraba eran por la patria y el bienestar de su pueblo. En tantos de esos actos y discursos enérgicos, un punto de inflexión fue el episodio de la quema del parlamento, hecho que fue asignado al partido comunista alemán, uno de sus principales opositores; los cuales posteriormente fueron perseguidos y muchos de ellos masacrados. Al día de hoy y gracias al paso del tiempo, sabemos que esto fue una estrategia propia de Hitler para consolidarse en el poder y a través de un discurso de seguridad por un supuesto peligro interno, lograr la adhesión de la gente, temerosa por su seguridad y estabilidad como estado. La quema del parlamento la realizaron integrantes del partido nacional socialista bajo la autoría ideológica de Hitler. Hoy ya no suena descabellado porque sabemos que fueron capaces de atrocidades mayores.
Muchos otros casos de engaño pueblan la historia, con solo hacer un pequeño recorrido por los grandes sucesos, se podrá ver con facilidad que la mentira y el engaño es moneda común en (y desde) las altas esferas, pensemos, ¿hoy qué sucede?

 

Alguna vez se percató de lo maravilloso de las herramientas tecnológicas, por ejemplo google que en 0.23 segundos le registra y encuentra aproximadamente 2.044.300 resultados, si más de 2 millones de resultados asociados en milésimas de segundos, o también, otra cosa asombrosa, con mi celular puedo ver el techo de mi casa, es más, el propio programa me ubica en el lugar en el que estoy, con nombres de calles y todo. Si, a pesar de tener un celular que no es última generación, puedo ver mi ubicación y trazar rutas. No me imagino lo que debe de ser un último modelo en EEUU o Japón, donde la tecnología es de punta, no como aquí en un rincón del 3º mundo.

 

 

A que voy con todo esto, y ¿Bin Laden? ¿Dónde estaba? ¿Cuánto tiempo pudo burlar las agencias de inteligencia cooperantes, contra el terrorismo? Si es verdad, que lo haya entrenado la C.I.A. le da mérito, pero… No me van a decir que se comunicaba con señales de humo, no se las creo…. Y la capa de Harry Potter, me parece que era un poco chica para cubrirlo cuerpo entero… Bueno en fin, las armas biológicas de Iraq tampoco aparecieron. Pero que bochorno… Uno de los países con el servicio de inteligencia más impresionante y activo del mundo, ni siquiera pudo detener unos aviones desviados de rutas aéreas a tiempo suficiente, ah perdón, ¿si los detectaron? Ah no les dio la velocidad de reacción para pararlos… Estoy algo perplejo…
No, ninguna de las anteriores, ya sabemos que no es así, hay cosas que caen por su propio peso, y las sucesivas guerras en medio oriente, fueron justificadas tras un ataque orquestado por los mismos que idearon este vertido de sangre inocente en suelos lejanos. Porque si que a todo esto hay que agregarle algo más, es que ninguna de las guerras que nacieron del “heroísmo” “antiterrorista” y por defensa propia, se desarrolla en territorio de EEUU o Europa. Las guerras “for export” son última moda (desde el 1900 en adelante, un poco de más colonialismo).

 

El saqueo no es cosa nueva, ya hace mucho que las tribus humanas tienen esta práctica de guerra, el victorioso de una confrontación se queda con el botín. Antes lo codiciado era la comida, incluso los recursos de subsistencia de una zona, la propia población como esclavos, el oro y las joyas, muchas veces la conquista simbólica de alguna ciudad santa o símbolo religioso; lo que se considerase necesario y valioso era el botín, el resto se quemaba, si no se buscaba ni animales ni esclavos, se los mataba. Hoy en día no hay mucha diferencia, las guerras no son en campos apartados, son en las mismas ciudades, las poblaciones civiles, son masacradas y diezmadas. El botín, lo más valorado para este tiempo materialista, el petróleo, hidrocarburos, a y por supuesto no de menor importancia, el control de una zona, de un territorio (¿lo simbólico religioso estará inmiscuido?)

 

Esta es una forma de operar de hoy día, como hace siglos también operaron otras poblaciones. Las invasiones a territorios, el saqueo, la imposición, el borramiento de una cultura, su sometimiento, etc., son lamentables cuentas de nuestra historia. Sin embargo, no son las únicas, las maravillas humanas tienen aún, mayor impronta, y por ellas nos mantenemos en pie (arte, ética, espiritualidad, filosofía, arquitectura, y tantas otras).

 

 

 

 

 

¿Qué se puede hacer frente a todas estás brutalidades que hemos mencionado….? Muchas cosas… una de ellas, utilizar el sentido común como primer cuestionador. Si, puede sonar tonto, pero lo hemos descartado como forma casi intuitiva de pensamiento, de cuestionamiento, y tal vez sea un error. No digo aproximarnos a la realidad con el sentido común, sino más bien, no descartarlo. Es como la primera sensación que le viene a uno después de saber o ver algo.

Por ejemplo, los cristianos en las guerras, ¿eso no le genera un poco de gusto ácido en la boca? A caso a quién tienen como salvador ¿no les dijo todo lo contrario? Las fuerzas de paz de la ONU, van armadas hasta los dientes, ¿con armas se logra la paz, se ha logrado alguna vez la paz por medio de la violencia o la imposición? Porque países europeos hablan de democracia y mantienen territorios bajo el régimen de colonia o similares, o EEUU habla de democracia y tolerancia y mantiene un bloqueo económico de más de 50 años a una isla por tener ideas diferentes, y ha comenzado otro de mayor envergadura contra Irán. ¿A caso, eso es lo que entendemos por DDHH, opacar y reducir un territorio hasta que ceda a intereses ajenos? En la segunda guerra mundial, cuando Japón ya se había rendido, si, después de su rendición, le caen las dos bombas atómicas, ¿tengo que creer que EEUU vela por la seguridad de alguien, por la paz o la justicia, DDHH capaz?

El sentido común aporta información valiosa… Estamos tan sumergidos en los discursos y los medios de comunicación oficiales, que descuidamos lo que es primero y fundamental, comparar los simples hechos con lo que se dice que se hace. Miremos la historia, no seamos ingenuos.

Las ideas se hacen fuertes al ser compartidas, si dejamos de compartir sus mentiras, estás caerán.

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